Asociación Mutua Motera

      
 
 
Tres carreteras Gallegas declaradas en alerta por riesgo de disparos
  29 de Octubre de 2014
  Tres carreteras Gallegas declaradas en alerta por riesgo de disparos

Si circulamos por la N-525, por la N-541 o por la Carretera de la Presa de Cenza, ¡cuidado!, tenemos alto riesgo de sufrir un disparo.

Solo en estas tres carreteras se han detectado 59 disparos de los 81 inventariados en las 12 carreteras inspeccionadas por el ISVM.

Especialmente peligrosa es la carretera de la Presa de Cenza, solo ella acumula 33 impactos de munición de arma de fuego.

El Instituto de Seguridad Vial de Motorista (ISVM) ha realizado un informe que recoge un total de 35 expedientes por señales de tráfico tiroteadas, que afectan a 12 carreteras y dos provincias de la Comunidad de Galicia, concretamente a Orense y Pontevedra.

Muestra ejemplo de carreteras en la provincia de Pontevedra (ver Tabla 1 en el visor de imágenes inferior).

Muestra ejemplo de carreteras en la provincia de Ourense (ver Tabla 2).

La Asociación Mutua Motera ha dado traslado del informe a la Dirección General de Tráfico (DGT) con el fin de que se abra investigación, se adopten las medidas necesarias para evitar esta práctica delictiva y se localice a los autores con el fin de imponerles la sanción que proceda.

La Administración Ausente

Lamentablemente ni la DGT, ni el Ministerio del Interior, ni Fiscalía han realizado hasta la fecha actuación alguna, más allá de pedir que se cambien las señales dañadas, en ninguno de los expedientes ni alertas que les han sido notificados por la AMM.

Primeras víctimas tiroteadas

Existen casos documentados de ciudadanos que han sido alcanzados por un disparo mientras conducían, como el de la mujer embarazada que recibió un disparo en un pie hace unos meses mientras conducía su coche por la carretera M-408 entre los municipios madrileños de Pinto y Parla.
 
Sorprende por tanto esta actitud de indiferencia de una Administración como el Ministerio del Interior, que se supone debe velar por la seguridad de los ciudadanos. 
 
Es más, sorprende más si cabe que su única actuación consista en pedir a la Administración responsable de carreteras que sustituya las señales tiroteadas, dado que esta acción podría implicar una ocultación de pruebas que haga imposible la necesaria investigación.